Nocturnos y Madrugadores

viernes, julio 24, 2015 Leyla Ayarait Sanchez 0 Comments

Hace unos cuantos meses leí en algún artículo que compartieron en facebook, que existen tanto personas nocturnas como personas madrugadoras. Pues desde entonces dejé de preocuparme de porqué me levanto tan tarde y cómo es que madrugar es una tarea tan difícil para mí, casi hasta el punto de querer llorar cuando tengo que hacerlo y en cambio se me hace tan fácil hacer y hacer cosas hasta las altas horas de la madrugada.



Pues bien, resulta que madrugar para mí es algo así como un castigo divino, jajaja si, me quejo, hago berrinches internos, me pregunto una y otra vez ¿porqué?, ¿porqué Dios tenemos que hacer esto los seres humanos?, ¿porqué la vida se basa en despertarse a trabajar cada día de nuestras vidas?, ¿porqué las personas no nos podemos despertar después de las 12:00 pm sin ser mal vistos o criticados como perezosos, flojos o buenos para nada?

Esto me pasaba hace un par de años cuando era corresponsal de un diario regional aquí en Venezuela. Entre mis colegas era conocida como una dormilona empedernida y perezosa. En la universidad me era muy difícil llegar a tiempo en las clases que tenía a primera hora, hasta casi pierdo una materia muy importante por este pequeño "defecto".

En cambio, trasnochar para mi es una tarea que no se le puede llamar tarea en realidad, porque me sale muy espontáneamente, simplemente ese es mi reloj biológico. Muchas veces hago cosas pendientes en mi computadora como: organizar archivos, hacer diligencias bancarias, responder correos, escribir, leer, hacer investigaciones, etc. También tareas cotidianas como: lavar platos, organizar mi cuarto, pintarme las uñas, arreglarme el cabello, hacer ejercicio. 

Simplemente es nuestro tiempo interno, nuestro reloj biológico y hay que aprovecharlo. Si tienes ganas de hacer algo a altas horas de la noche, no te detengas porque veas en el reloj que es muy tarde y deberías irte a dormir. No hay un momento correcto del día para hacer lo que quieras hacer, solo existe tu momento, ese momento en el que tu te sientes cómodo, creativo, inspirado o motivado a hacer alguna labor sea física o mental.

¿Y los madrugadores? 

Bueno, hay que dejarlos ser, sin sentirnos mal nosotros porque no somos como ellos. Son ellos los que prefieren madrugar a estudiar, a hacer la cola en el banco, hacer el desayuno temprano para empezar con las labores del día, ir a trabajar a tempranas horas de la mañana, etc. Ellos nacieron para eso y nosotros para trasnochar y zas se acabó.

Obviamente, no siempre podemos hacer ciertas cosas a la hora que queremos, sino en los horarios predeterminados por la sociedad, en ese caso hay que hacer una excepción, porque tampoco podemos pretender que los madrugadores y el mundo entero trabajen en nuestro tiempo. 

El caso es, que disfrutemos de nuestros momentos perfectos para hacer nuestras cosas y no de los momentos correctos en los que deberíamos hacerlas.

PD: Artículo escrito entre las 2:21 am y las 3:12am. Buenos días a todos y buenas noches para mí porque ya me voy a dormir.




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